t e m e r


Foto de mi autoría

El temor de Jehová es el principio de la sabiduría, Y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.
Proverbios 9:10

• Temor: sentimiento de inquietud o angustia que impulsa a huir o evitar aquello que se considera dañoso, arriesgado o peligroso.


• Conocimiento: Facultad del ser humano para comprender por medio de la razón la naturaleza, cualidades y relaciones de las cosas.


No puedo temer si no conozco. El conocimiento es la base de todo.
La mayoría de las personas ve el temor a Dios como algo malo. Como algo que nos "arruina" la vida. Porque nos restringe, nos limita, nos impide cosas. Nos priva de todo lo "bueno" de la vida. La hace más aburrida.

Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica.
1 Corintios 10:23

La Biblia es clara. Nunca se contradice, nunca es vaga, nunca es ambigua, nunca dice de más. Es directa, sin filtro. Si tiene que confrontar, confronta. Si tiene que exhortar, exhorta. Si tiene que retar, reta. Pero sobre todas las cosas, si tiene que corregir, lo hace. 

Porque Dios corrige a quienes ama, como corrige un padre a sus hijos.
Proverbios 3:12

• Amor (incodicional): aquel en que la persona realiza una entrega total sin esperar nada a cambio.

Ojo, dice que Dios corrige a quienes ama. El amor, según la Biblia (1 Cor. 13:4-7) es, entre otras cosas, "sufrido, benigno, no tiene envidia, no se jacta de nada, no es orgulloso, no hace nada indebido, no es egoísta, no es rencoroso"... la lista podría seguir. Capaz ninguno de nosotros podrá reunir todas esas características con respecto a alguien, pero el amor que Dios tiene por nosotros es todo eso. Todos y cada uno de esos atributos. Precisamente porque no es egoísta, nos pone a nosotros en primer lugar; como no es rencoroso, nos vive perdonando; como no es orgulloso, no nos hace sentir menos; como no hace nada indebido, nunca nos va a forzar a hacer algo que no queremos. Sin embargo, a causa de todas esas cosas que nos pone a nosotros en primer lugar, el amor "todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta".

• Soportar: Aceptar o aguantar una cosa que molesta o duele.

"Todo lo soporta". Esa última frase tiene tanto peso en mí.
Citaría todo el Salmo 139 porque es lo que más resume lo que estoy a punto de escribir.
Él nos creó. Crear es tomarse el tiempo de pensar lo que se va a hacer. Es dedicarse a tomar decisiones: qué características, qué cualidades va a tener eso creado, y qué diferencia esa creación al resto de las cosas ya creadas. Una creación es única, lo que es distinto a una réplica, que busca asemejarse a algo ya existente.
Dios se tomó el tiempo de crearme. Eso me vuela la cabeza. Se tomó el tiempo de crearnos, de pensar cada una de nuestras cualidades y características para que ninguno de nosotros se parezca en su totalidad al otro.
Cuando alguien crea un objeto, sabe de antemano qué cosas pueden arruinar o estropear esa creación. Dios es así con nosotros. Por eso nos corrige. Porque ama a su creación (nosotros) y no le gustaría verla estropeada. Cuando "todo es lícito, pero no todo conviene", significa que hay ciertas cosas que, aunque podemos hacerlas, nos van a estropear. Porque justamente como Él nos creó, solo Él sabe perfecta y exactamente cuáles son las cosas que nos podrían arruinar, y porque nos previene de sentirnos mal y culpables cuando nos damos cuenta (tarde) de que nos equivocamos.

Quién no quisiera eso, ¿no? Evitar equivocarse. Saber de antemano que hacer algo no nos va a hacer bien, y decidir no hacerlo. Qué loco enterarse que sí hay una forma:

Dios es el que produce el querer como el hacer, por su buena voluntad.
Filipenses 2:13

Obviamente, por mi propio entendimiento nunca me daría cuenta de qué cosas me van a estropear o mejorar, porque en mi corta visión y perspectiva de las cosas, todas están al mismo nivel, y el hilo entre lícito y conveniente es casi imperceptible. 
Es por eso que Él nos ayuda. Con amor. Sin forzarnos a nada. Porque es decisión nuestra y Él así quiere que sea siempre.
Y por más de que yo quisiera no equivocarme nunca, todos sabemos el final de esa historia. Porque aunque decida evitarlo con todas mis fuerzas, sigo siendo débil a mi propia carne, a mis pensamientos, a mis deseos y emociones. Sin embargo,

cuando soy débil, entonces soy fuerte.
2 Corintios 12:10

En mi debilidad está mi fortaleza. Cuando reconozco que soy débil, es ahí cuando Dios me hace fuerte, porque aporta todo su amor a mi falta de amor propio por ignorancia de lo que me hace mal.
Es ahí donde el temor hace su gran entrada.
Temerle a Dios es temer por hacer lo que a Él no le gusta que haga porque me perjudica a mí. No es restrictivo, no me limita, no me impide hacer cosas, no me priva de todo lo "bueno". No me arruina la vida porque es justamente eso de lo que me priva.
Es todo al revés. Con Dios siempre todo es al revés de lo que pensamos. Y qué alegría darme cuenta de eso. Qué alegría darme cuenta de que todo lo malo que pensamos que es algo, en realidad siempre es para nuestro bien.

Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.
Jeremías 29:11

Cuánto amo ese versículo. Cuánto más lo amo cuando reflexiono sobre él y en cada leída me doy cuenta de nuevas cosas y vuelvo a afirmar una vez más que todo es por amor.
Siempre es para nuestro bien, por eso nos corrige. Siempre es para nuestro bien, por eso se toma el "atrevimiento" de alertarnos de que no todo nos conviene. Siempre es para nuestro bien, por eso siempre está ahí para ayudarnos y ser nuestra visión cuando no vemos más allá de nosotros mismos. Siempre es para nuestro bien, por eso cuando no podemos con nuestras fuerzas, nos da las Suyas. Siempre es para nuestro bien.

No puedo temer si no conozco primero. Si no conozco las cosas que me hacen mal, y mucho menos si no conozco Al que sí sabe qué cosas me hacen mal. El conocimiento y el temor van de la mano. Y conocerlo a Él es la única decisión que nunca va a ser errada.

0 comentarios: